Cómo vestirte por capas cuando bajan las temperaturas

Cómo vestirte por capas cuando bajan las temperaturas

Diario de estilo

Cuando bajan las temperaturas, la reacción habitual es coger la prenda más gruesa del armario y salir de casa. El problema llega a media mañana, dentro del metro o en una oficina con calefacción: o pasas calor, o te quitas el abrigo y te quedas con una camiseta. Vestirse por capas resuelve eso. No se trata de ponerse más ropa, sino de ponerla en un orden que puedas ir ajustando durante el día.

La fórmula de tres capas

Capa 1: la base

Fina y lisa, pegada al cuerpo. Una camiseta de manga larga, un top o una blusa. Su función es sencilla: que las capas de encima se deslicen sin hacer bulto. Si la primera capa ya abulta, todo lo demás se nota el doble.

Capa 2: el calor

Aquí entra el punto. Un jersey de punto trenzado o un cárdigan de punto son las dos opciones que mejor funcionan: el jersey cuando quieres una sola pieza, el cárdigan cuando prefieres poder abrirlo al entrar en un sitio. Esta es la capa que te quedas puesta dentro, así que elígela pensando en cómo te verás sin abrigo.

Capa 3: la protección

El abrigo se elige por el tiempo que hace, no por el resto del conjunto. Para un día seco y frío, un abrigo clásico entallado cierra la silueta. Si se espera lluvia o viento, una parka acolchada con capucha cubre más y deja las manos libres.

El truco del color

Dos tonos de la misma familia y un acento. Por ejemplo: base blanca, punto en crudo y abrigo camel, con el bolso o las botas en un tono más oscuro. Al mantener las capas cercanas entre sí, la silueta se lee entera y no cortada por bloques de color.

Tres detalles que cambian el resultado

  • Las mangas: si la capa 2 tiene puño ancho, súbelo un poco antes de ponerte el abrigo. Evita el bulto en la muñeca.
  • El cuello: una bufanda va por dentro del abrigo si buscas abrigarte y por fuera si buscas volumen. Las dos cosas a la vez no funcionan.
  • El largo: cuando el punto es largo, el abrigo debería cubrirlo. Un cárdigan que asoma por debajo del abrigo acorta la figura.

Cómo cuidar las capas

Sigue la etiqueta de cada prenda: ahí están la temperatura de lavado y el modo de secado que corresponden a ese artículo. Como norma general, el punto aguanta mejor doblado que colgado, porque la percha tira de los hombros.

Por dónde empezar

Si estás montando el armario de invierno, empieza por la capa 2: es la que más usas y la que más se ve. Puedes ver toda la ropa en la tienda.

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